Hacer ejercicio, tomar clases de inglés, visitar un nuevo país… Todos tenenos nuestra lista de propósitos de Año Nuevo, y hay uno en particular que cuesta hacer realidad: publicar un libro. Sobre todo cuando no tenemos el hábito de escribir ni tenemos idea de cómo funciona un proceso editorial.

Es cierto, publicar un libro no es sencillo. Pero tampoco es imposible. Como todo proyecto grande, necesita tres cosas: compromiso, planificación y disciplina. No es algo que puede resolverse en dos o tres meses, o en las horas que nos quedan libres luego del trabajo y las salidas con los amigos.

Publicar un libro es como correr una maratón.

Y para terminarlo hay que entrenar y hacer algunos sacrificios, como encerrarse todo un fin de semana a trabajar en un capítulo (y olvidarse de Netflix).

Pero escribir un libro puede ser también una de las experiencia más satisfactorias de nuestra vida. Porque nos permite compartir nuestros conocimientos y experiencias, potenciar el alcance de nuestro mensaje, posicionarnos como una autoridad en nuestro campo de actividad y ayudar a otros a alcanzar sus propios objetivos. Y sobre todo, un libro nos permite expresarnos, trascender y darle un sentido más profundo a nuestro recorrido profesional y de vida.

Hay un solo libro que cambiará tu vida: el que tú escribas.

Seth Godin

¿Estás decidido a convertirte en un autor este año? Todavía estás a tiempo de lograrlo. Lo más importante es mantenerse enfocado en el objetivo, buscar la ayuda que necesitas y completar los pasos de este checklist para publicar un libro.

Marzo: la pauta editorial

Sentarse a escribir un libro sin una pauta editorial es como tratar de moverse en una ciudad desconocida sin un mapa. Sin una idea clara de qué queremos decir, cuáles van a ser los temas más importantes y de cómo vamos a estructurarlos es muy difícil ordenar las ideas y avanzar con la escritura.

¿Qué contiene una pauta editorial? Básicamente, el mensaje principal del libro, el objetivo del autor para publicarlo, las características de la audiencia objetivo, el estilo y el tono de la redacción, el contenido de cada capítulo y otras secciones importantes (como la introducción y el prólogo), y quiénes van a ser los autores. Si te sientes inseguro para trabajar solo en este punto, busca la asesoría de un editor profesional.

Abril – mayo – junio: la redacción del borrador

Vas a necesitar como mínimo tres meses para escribir un libro de 200 páginas, y solo vas a lograrlo si le dedicas al menos dos horas por día. Así que concéntrate en tu gran proyecto, determina un horario para escribir y respétalo. Eso significa que vas a tener que levantarte más temprano (escribir mientras todavía todos duermen en casa suele ser muy productivo), cancelar la salida semanal con los amigos o perderte algún festejo de cumpleaños.

Escribe sin miedo. Edita sin piedad.

Lo más importante es que avances un poco cada día, por ejemplo con tres o cuatro páginas. No te detengas demasiado en los detalles, ni intentes escribir la mejor versión de un capítulo de entrada. En esta etapa lo más importante es que puedas expresar tus ideas y en asegurarte de que todos los conceptos quieres transmitir están ahí. Déjate fluir. Ya llegará el momento de editar y pulir el manuscrito. Si te sientes demasiado inseguro, o de plano no tienes tiempo para escribir, la mejor opción es contratar a un ghostwriter o escritor fantasma.

Julio: la edición y la corrección

El siguiente paso de este checklist para publicar un libro es que un editor trabaje en el manuscrito. Este punto es fundamental, no solo para detectar problemas de redacción o el uso erróneo de algunas palabras. La mirada objetiva de un profesional te va a ayudar a redondear conceptos, detectar errores o contradicciones en la información, darle uniformidad al estilo y asegurarte de que el lector va a entender todo lo que quieres compartir con él.

Un proceso serio de edición toma de tres a cuatro semanas, así que asegúrate de encontrar al editor adecuado mientras todavía estás trabajando en el manuscrito. A muchos autores les cuesta entender la importancia de que sus textos pasen por este proceso, pero como les explicamos en la editorial, es mejor invertir en él a tiempo, antes de que el libro salga de la imprenta y ya no haya nada que hacer.

Involúcrate activamente en la edición. Pídele a tu editor que te de un diagnóstico inicial de la obra, definan hasta dónde va a poder modificar los textos y pídele que te envíe los avances, para autorizar o rechazar los cambios y confirmar que van por el camino correcto.

Por último, es importante que un corrector revise el texto final y se asegure de que no haya errores gramaticales, de ortografía o tipeo; que no falten tildes, signos de puntuación o letras mayúsculas; y que no sobren espacios o líneas. ¿O hay algo peor que estar leyendo un libro y descubrir que una palabra está mal escrita? Seguramente no quieres que eso pase con el tuyo.

Agosto: el diseño de la portada y los interiores del libro

Con el manuscrito listo, es momento de que entre en escena el diseñador. Aunque puedes apoyarte en un profesional independiente, siempre resulta más eficiente y económico contratar a una editorial que te ofrezca paquetes completos de servicios, que además del diseño incluyan la impresión de ejemplares en papel y el armado del eBook.

La portada es una de las claves del éxito de un libro, porque no solo debe lucir profesional y reflejar el mensaje y el estilo del autor, sino también ser llamativa.

Por eso también es recomendable trabajar con un diseñador con experiencia en el mundo editorial, y no con un recién egresado de la carrera que te recomendó un amigo (por más económica que resulte esa opción).     

Septiembre: los ajustes finales

Cuando el libro ya está diseñado, tanto el autor como el editor deben darle una revisión final. Y eso incluye tanto los textos como los detalles del diseño (por ejemplo, las imágenes de la portada y la contraportada, la correcta división de los capítulos, la numeración de las páginas y la calidad de las fotos).

Progress, not perfection, is what we should be asking of ourselves.

Julia Cameron

En Con Acento Latino consideramos que este es uno de los puntos más importantes de nuestro checklist para publicar un libro. Por eso entregamos a los autores y editores un PDF de la obra o un ejemplar de corrección impreso, que facilita la lectura y la corrección de errores. Cuando el diseñador ya introdujo todos los cambios solicitados, se envía el archivo final para su autorización.

Octubre: la impresión y el armado del eBook

La impresión del un libro lleva entre 45 y 60 días como máximo, dependiendo de las especificaciones del diseño y de la cantidad de ejemplares. La buena noticia es que con el avance de la tecnología y la baja en los costos, hoy es posible imprimir tiradas cortas desde 50 libros en adelante, y con una gran calidad. Y hacer re-impresiones a partir de 10 ejemplares.

Mientras trabaja la imprenta, los diseñadores pueden concentrarse en el armado del eBook o archivo digital, que luego puede ser comercializado en plataformas como Kindle, de Amazon, o Apple Books.

Noviembre: el plan de marketing

¿Por qué canales vas a vender el libro? ¿Vas a distribuirlo en librerías o solo a través de plataformas de e-commerce como Amazon o Mercado Libre? ¿Vas a hacer una campana de relaciones públicas? Invertir en publicidad en redes sociales podría ser otra buena idea. Si quieres que el mundo sepa que ya eres un autor, tienes que pensar cómo vas a comunicar ese mensaje.

Lo ideal es arrancar con la promoción del libro antes de que salga a la venta, para crear expectativa entre tu audiencia objetivo y asegurar los primeros ingresos.

Trabajar con tiempo en un plan de marketing es muy importante, porque por más bueno y relevante que sea un libro, si nadie se entera de su existencia o no está disponible en los canales de comercialización adecuados es difícil que se venda. Sé realista en cuanto a tus expectativas de ingresos, ya que el mercado editorial está en crisis y tiene muchas barreras de entrada. Pero no es difícil que, con una buena campaña, puedas al menos recuperar tu inversión.   

Diciembre: el lanzamiento el libro

Si cumpliste con todos los pasos anteriores, tu libro debería estar a la venta a principios de diciembre, justo antes de las fiestas de fin de año. ¿Qué mejor manera de terminar el 2020?

Como ves, publicar un libro es un proceso largo, que demanda mucho trabajo, atención máxima a los detalles y que por momentos puede resultar agotador. Pero si te mantienes enfocado en el proyecto y eres capaz de supercar los días malos, aquellos en los que nos falta creatividad y escribir cuesta mucho, lo lograrás.

Y un último consejo: ¡lee! No hay mejor hábito si quieres mejorar la calidad de tus textos. Porque ser escritor es ser, ante todo, un lector.

Nuestro cerebro es como una esponja: absorbe todo lo que observamos, hacemos y experimentamos a lo largo de la vida. Y está probado que aquellos que leen con frecuencia van adquiriendo la habilidad para expresarse y manejar correctamente las palabras. Su vocabulario se amplía con nuevos términos, giros y expresiones. También mejora su ortografía y gramática.

No te limites solo a obras relacionadas con tu género. Si estás trabajando en un libro de negocios, lee novelas clásicas y hasta poesía. Conocer a diferentes autores y maneras de escribir te ayudará a ir desarrollando, con el tiempo, tu propia voz y tu propio estilo.

Espero que este checklist para publicar un libro te sirva de guía para que este año puedas cumplir, por fin, tu sueño. Si tienes alguna duda o quieres saber más sobre los servicios de nuestra editorial, puedes escribirnos a contacto@conacentolatino.com. ¡No pierdas más tiempo!  

Laura

Fotografía: Glenn Carstens-Peters, Unsplash.