Se acerca el 2017 y estás lleno de optimismo, energía y nuevos proyectos. Seguramente ya compraste una nueva agenda y estás escribiendo tu lista de objetivos, como aumentar las ventas del negocio, hacer un viaje o bajar de peso. Pero posiblemente también tienes una preocupación: ¿qué puedo hacer esta vez para cumplir con mis propósitos de Año Nuevo?

Lo malo de la frustración es que, la mayoría de las veces, la sentimos por anticipado. Ponerse objetivos está bien, de hecho son muy necesarios para proyectarnos hacia el futuro, avanzar con nuestros proyectos y crecer. Pero no son una motivación suficiente.

Lo que necesitamos es adoptar hábitos que nos permitan ganar continuidad, adquirir nuevas herramientas de productividad y fortalecer las que ya tenemos.

Como explica Gretchen Rubin, autora del libro Mejor que nunca, el 40% de nuestra vida diaria está definida por las rutinas. “Si tenemos hábitos que funcionan para nosotros, estamos preparados para ser más felices, saludables y productivos”, asegura.

La clave: pensar en lo más pequeño

Así que, si bien ya tengo mi lista de propósitos de Año Nuevo (¡y algunos son muy grandes!), ahora me estoy enfocando más en mis hábitos. En esas conductas que, si se vuelven automáticas, van a liberar espacio en mi mente y me van a dar energía para ejecutar y hacer realidad mis ideas.

El experto en negocios digitales Jeff Walker acaba de publicar un magnífico video sobre este tema en su blog (que recomiendo mucho), y su lema es: “Ahora, empieza a pensar en lo más pequeño”.

Los hábitos son muy personales y elegir los que más nos funcionan depende de nuestra personalidad, costumbres y claro, de cuáles son nuestras metas.

Yo ya armé mi lista de 10 rutinas para el próximo año, y algunas tienen que ver con mi trabajo y otras con mi vida personal o mi salud. Son cosas realmente sencillas, pero que pueden hacer del 2017 un año memorable si tengo la voluntad de ponerlas en práctica cada día.

Consejo #1. Gestionar mejor el tiempo

A esta altura de la vida ya aprendí que las horas no son infinitas. Por eso mi primera tarea de cada mañana es revisar mi agenda y hacer los ajustes necesarios en la programación de las actividades del día, la semana y el mes. Todo de acuerdo a mis prioridades y objetivos, no los de los demás. Hay un lado sexy en la rutina, ese que nos permite «fabricar tiempo».

Consejo #2. Mantener el orden

Yo soy de esas personas que no pueden trabajar en medio del caos. Así que trato de mantener el orden en mi casa y en mi oficina con pequeñas y efectivas acciones que practico cada día, como archivar las facturas que acabo de pagar, asegurarme de que contesté todos los e-mails, y guardar o poner a lavar la ropa que usé. Eso evita que pierda tiempo buscando un documento que necesito, o tener que dedicar el fin de semana a poner todo en su lugar.

Consejo #3. Tomar notas

Este es uno de los consejos favoritos de Richard Branson y yo estoy decidida a ponerlo en práctica el próximo año. «Muchas veces esas notas se convierten en la columna vertebral de lo que publico en las redes sociales, o las uso para abordar un desafío en mi actividad filantrópica o una oportunidad de negocios», explica el empresario. «Muchas de las personas más eficientes que conozco son ávidos tomadores de notas. Pero mucha gente todavía no se ha percatado del valor de esta práctica.»

¿Se te ocurrió una nueva idea? ¿Te recomendaron leer un libro? Siempre lleva contigo una libreta, o utiliza una app como Evernote.

Consejo #4. Leer

Leer no solo es divertido. También nos convierte en personas más informadas, más inteligentes, y nos regala un espacio de descanso ante la sobreestimulación de los medios electrónicos. Yo dedico una hora por la mañana a un libro que me dé información, orientación y herramientas para hacer mejor mi trabajo. Y por la noche, elijo novelas o biografías, mis géneros favoritos.

Lee y conducirás. No leas y serás conducido.

Santa Teresa de Jesús

Consejo #5. Practicar un hobby

Dedicar tiempo a una actividad que realmente disfrutes es imprescindible para que puedas desconectarte de las preocupaciones diarias y alimentar tu creatividad. Las mejores son aquellas que tienen que ver con las artes, como tocar un instrumento, escribir o pintar.

En mi caso, estudié piano de niña y lo retomé el año pasado. ¡Y estoy fascinada! Mis clases y mi hora de práctica diaria no solo despejan mi mente, también me inspiran y me conectan con mi interior en los días difíciles.

Consejo #6. Enfocarse en el ahora

No hay mejor definición del estrés que esta: «la fluctuación permanente entre los hechos pasados y los proyectos futuros». Y no hay estado mental y emocional más propicio para trabajar horas y horas, y al final no terminar nada.

Por eso los emprendedores, que solemos caer en el multitasking y tenemos dificultades para delegar, necesitamos dedicarle atención plena al ahora.

Si le asignaste un horario a trabajar en tu plan de mercadotecnia, enfócate en esa tarea. Nada de contestar llamadas o revisar las redes sociales.

Consejo #7. Despejar la mente

Enfocarse en el momento presente es difícil porque no podemos dejar de pensar. Pero hay técnicas que te pueden ayudar a lograrlo, y que por supuesto necesitan práctica. A mí me funciona meditar, lo primero que hago en la mañana a través de audios disponibles en Internet o por alguna aplicación. Solo me toma 20 minutos, que pueden significar dos horas más de trabajo productivo por día y una mejor toma de decisiones.

Si te cuesta mucho bajar el volumen de tus pensamientos, sobre todo los obsesivos, es mejor empezar con sesiones de respiración consciente.

Consejo #8. Hacer ejercicio

Es mi reto más grande. ¡Nunca encuentro motivación para ir al gimnasio!, así que ya no la espero.

Al ejercicio le puse un horario fijo en mi agenda, y cuando llega la hora me pongo en movimiento, sin excusas. Cada día me cuesta menos lograrlo, y prefiero el esfuerzo del momento a la angustia posterior de posponer algo que me hace tan bien.

Consejo #9. Tomar mucha agua

Aunque no lo creas, la mayoría de nosotros estamos deshidratados. Eso nos hace sentir cansados, recurrir al café o el azúcar para despabilarnos, y hasta comer en exceso. Si tomas más agua, te sentirás con más energía, mejorarás tu concentración y te verás mejor. ¿Lo recomendable? No menos de dos litros al día.

Consejo #10. Descansar

Esto significa dormir las horas necesarias (en mi caso, siete u ocho). Pero también dedicar momentos del día a hacer cosas que disfruto muchísimo, como ir al cine o caminar por la ciudad.

Para recuperar la energía, mantener la motivación y cumplir con los propósitos de Año Nuevo, las horas de descanso también necesitan su espacio. Así que regístralas en tu agenda, y respeta tu cita con ellas.

Laura

Fotografía: Miguel Bruna, Unsplash.

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